S.V. 9 de Noviembre de 1980 Riga (Letonia – USSR)

Mis textos nunca tendrán lógica, ni sentido, ni siquiera un orden común. Escribo del tirón, lo que sale, solo para soltar lo que pienso, y así no olvidar nunca la importancia de no estar muerto de mente.

Esto es solo una excusa, un recuerdo, o mejor dicho un adiós. Es para tener. Para que no sea visto. Curioso, para que no sea visto y aún así está en medio de todos, al alcance de cualquiera. Como la mayor de las soledades. Este soy el yo más depresivo y melancólico. Quizás mi lado débil y más sentimental. El que necesita ser expulsado. Soy un ser que estos últimos años luchó por otra causa que no es la mía. Se acabó.

Cuando en realidad soy extremadamente positivo y feliz. Siempre busco lo mejor de mi, y casi siempre lo encuentro. Me gusta agradar y caer bien. Y solo necesito este espacio para dejar todo lo malo desperdigado por el mundo. Mi confesionario secreto. Mi lado inerte. Porque desde hoy, soy Dios.

Las fotos siempre serán mías. Tomadas con mi sencillita y amada a540 de Canon. Siempre retocadas en Photoshop.

Bailar�n Segundo

Ahora solo me queda decir. Bienvenidos a mi lado malo de la vida. Pasad en silencio. Sentáos. Y no disfrutéis. Marcharos sin despertar. Es un placer.